MOSCU.- La policía rusa detuvo ayer al menos a 400 manifestantes, incluidos  líderes opositores, en la marcha que miles de personas reclamaron más libertades democráticas, un día antes de que Vladimir Putin asuma el cargo de presidente del país por tercera vez. Defensores de los derechos humanos acusaron a la policía de haber actuado con brutalidad pero culparon a los manifestantes de la escalada de la situación. Según la Policía, hubo heridos que fueron atendidos en hospitales por contusiones y cortes. Oficialmente se habla de 8.000 personas en la marcha, y los organizadores de 100.000. (DPA)